Trastornos Gastrointestinales
Problemas de funcionamiento
Los problemas de funcionamiento son aquellos en los que los
intestinos tienen una apariencia normal pero no funcionan correctamente. Son los
problemas más comunes que afectan sobre todo al colon y al recto, e incluyen el
estreñimiento y el síndrome de colon irritable (IBS por sus siglas en inglés).
Las causas principales para los problemas de funcionamiento incluyen:
- Comer una dieta baja en fibra
- No hacer el suficiente ejercicio
- Viajar u otros cambios en la rutina
- Comer grandes cantidades de productos lácteos
- Estar estresado
- Reprimir la necesidad de ir a defecar
- Reprimir la necesidad de ir a defecar debido a los dolores causados por
la hemorroides
- Uso abusivo de laxativos (reblandecedor de las heces) que, con el paso
del tiempo, debilitan los músculos intestinales
- Tomar medicamentos para el ácido que contengan calcio o aluminio
- Tomar ciertos medicamentos (especialmente antidepresivos, pastillas para
el hierro, y medicamentos fuertes para el dolor como por ejemplo narcóticos)
- Estar embarazada
Estreñimiento
El estreñimiento es cuando las heces (defecación) pasan con
dificultad o infrecuentemente (menos de tres veces por semana) o las heces pasan
de manera incompleta. El estreñimiento suele estar causado por una falta de
fibra en la dieta, o una disrrupción de la rutina normal o de la dieta. El
estreñimiento causa a la persona a hacer esfuerzos durante la defecación. Puede
incluir heces pequeñas y duras, y a veces causa problemas con el ano como
fisuras o hemorroides. El estreñimiento no suele ser ninguna señal de una
enfermedad médica más seria.
El tratamiento para el estreñimiento consta de aumentar la
cantidad de fibra que comes, hacer ejercicio regularmente, y mover los
intestinos cuando tengas una necesidad (reprimir la necesidad de defecar causa
estreñimiento). Si estos métodos de tratamiento no funcionan, los laxativos son
una solución temporal. Nota que el abuso de los laxativos puede de hecho agravar
los síntomas del estreñimiento. Siempre sigue las instrucciones en el paquete de
la medicina laxativa así como los consejos de tu médico.
Síndrome de colon irritable (IBS por sus siglas en inglés)
El síndrome de colon irritable (también llamado colon espástico,
colon irritable, intestino irritable, o estómago nervioso) es una enfermedad en
la que el músculo del colon se contrae con más facilidad que en el resto de la
gente que no sufra de IBS. Hay un número de factores que pueden causar IBS
incluyendo ciertos tipos de alimentos, medicamentos, y estrés emocional. Los
síntomas de IBS incluyen dolores abdominales y retortijones, exceso de gases,
hinchazón, y un cambio en los hábitos intestinales como por ejemplo heces más
duras, más blandas o con más urgencia de lo normal. A menudo la gente que sufre
de IBS tienen alternativamente estreñimiento y diarrea.
El tratamiento incluye el evitar la cafeína, aumentar la fibra
en tu dieta, estar al tanto de qué alimentos causan IBS (y evitar estos
alimentos), reducir el estrés o aprender diferentes maneras de sobrellevarlo, y
a veces tomar medicamentos que te recete tu médico o proveedor de salud.
Problemas estructurales
Los problemas estructurales son aquellos en los que los
intestinos tienen una apariencia anormal y además no funcionan como deben. A
veces, la anormalidad estructural tiene que extirparse quirurjicamente. Los
problemas estructurales más comunes son aquellos que afectan al ano, así como la
enfermedad de los divertículos y el cáncer.
Problemas del ano o anales
Las hemorroides son vasos sanguíneos hinchados que bordean
la apertura del ano y están causadas por exceso de presión durante el esfuerzo
que se hace al defecar, por una diarrea persistente, o por los embarazos. Hay
dos tipos de hemorroides: internas y externas.
Hemorroides internas
Las hemorroides internas son estructuras normales que acolchonan
la parte inferior del recto y lo protegen del daño que puedan causar las heces.
Cuando caen a la parte del ano debido al esfuerzo, se irritan y empiezan a
sangrar. En última instancia, las hemorroides internas pueden caer lo suficiente
como para desprenderse (prolapso – hundirse o sobresalir) fuera del ano.
El tratamiento incluye el mejorar los hábitos intestinales (como
evitar el estreñimiento, no hacer esfuerzos durante la defecación, y defecar
cuando tienes la necesidad), usar gomas elásticas para empujar las hemorroides
internas de nuevo al recto, o extirparlas quirúrgicamente. Las operaciones
quirúrgicas solo las necesitan un pequeño número de pacientes que tienen unas
hemorroides muy grandes, dolorosas y persistentes.
Hemorroides externas
Las hemorroides externas son venas que están justo debajo de la
piel en la parte exterior del ano. A veces, después de hacer esfuerzos, las
venas hemorroidales externas se rompen y se forma un coagulo de sangre debajo de
la piel. Esta enfermedad tan grave se llama hemorroides o almorranas.
El tratamiento incluye extirpar el coagulo y la vena bajo
anestesia local en la oficina del médico.
Las fisuras anales son rajas o grietas en el recubrimiento
de la apertura anal. La causa más común de las fisuras anales es el paso de
heces muy duras o muy licuosas. La grieta en el recubrimiento anal hace que los
músculos que están debajo que controlan el paso de las hees a través del ano y a
fuera del cuerpo se vean expuestos. Una fisura anal es uno de los problemas más
dolorosos porque los músculos que están expuestos se irritan debido a la
exposición a las heces y al aire, lo que lleva a un dolor ardiente intenso,
hemorragia, o espasmos después de defecar.
El tratamiento inicial para las fisuras anales incluye
medicamentos para el dolor, fibra en la dieta para reducir las posibilidades de
tener heces voluminosas, grandes, y baños de asiento (sentarse en unas cuantas
pulgadas de agua templada). Si estos tratamientos no alivian el dolor, puede que
necesites una operación quirúrgica para disminuir los espasmos en el músculo del
esfínter.
El absceso perianal puede ocurrir cuando las minúsculas
glándulas que se abren en el interior del ano se bloquean, y la bacteria que
siempre está presente en estas glándulas causa una infección. Cuando se forma la
pus, se forma también un absceso. El tratamiento incluye el drenaje del absceso,
normalmente bajo anestesia local y en la oficina del médico.
Una fístula anal suele formarse después del drenaje de un
absceso y es un pasillo anormal con forma de tubo del canal anal al agujero en
la piel cerca de la apertura del ano. Los desperdicios del cuerpo que van desde
el canal del ano se desvían a través de este minúsculo canal y hacia fuera a
través de la piel,causando picores e irritación. Las fístulas también causan
drenajes, dolores y hemorragias. Raramente se curan ellas solas y normalmente
necesitan cirujía para drenar el absceso y "cerrar" la fístula.
Otras infecciones perianales
A veces las glándulas de la piel cerca del ano se infectan y
necesitan que las drenen. Justo detrás del ano, se pueden formar abscesos que
contienen un pequeño mechón de pelo en la parte posterior de la pelvis (llamado
quiste pilonidal).
Las enfermedades que se transmiten sexualmente que pueden
afectar al ano incluyen verrugas anales, herpes, SIDA, clamidia, y gonorrea.
La enfermedad diverticular
La diverticulosis es la presencia de pequeñas bolsas (divertícula)
en la pared muscular del intestino grueso que se forman en las zonas debilitadas
del intestino. Suelen ocurrir en el colon sigmoides, el area de alta presión de
la parte inferior del intestino grueso.
La enfermedad diverticular es muy común y ocurre en un 10 por
ciento de la gente por encima de los 40 años de edad y en el 50 por ciento de la
gente de más de 60 años de edad en las culturas occidentales. A menudo es
causada por tomar demasiada poca fibra en la dieta. La diverticulosis rara vez
causa síntomas.
En alrededor del 10 por ciento de la gente con bolsas se
registran complicaciones de la enfermedad diverticular. Incluyen infección o
inflamación (diverticulitis), hemorragia, y obstrucción. El tratamiento de la
diverticulitis incluye antibióticos, aumento de líquidos, y una dieta especial.
Se necesita hacer una operación quirúrgica en alrededor de la mitad de los
pacientes que tienen complicaciones para extirpar el segmento del colon afectado.
Pólipos del colon y cáncer
Cada año 130,000 americanos se les diagnostica con cáncer
colorectal, la segunda forma de cáncer más común en los Estados Unidos.
Afortunadamente, con los avances en la detección temprana y en los tratamientos,
el cáncer colorectal es una de las formas de cáncer más curables de dicha
enfermedad. Mediante el uso de una variedad de pruebas de detección, es posible
prevenir, detectar, y tratar la enfermedad mucho antes de que los síntomas
aparezcan.
La importancia de las pruebas de detección o control
Casi todos los canceres colorectales comienzan como pólipos,
crecimientos benignos (no cancerígenos) en el tejido que forra el colon y el
recto. El cáncer se desarrolla cuando estos pólipos crecen y se desarrollan
células anormales que comienzan a invadir los tejidos de alrededor. La
extirpación de los pólipos puede prevenir el desarrollo del cáncer colorectal.
Casi todos los pólipos precancerígenos se pueden extripar sin dolor alguno
usando un tubo flexible con luz llamado colonoscopio. Si no se detecta en las
fases tempranas, el cáncer colorectal se puede esparcir a través del cuerpo. Un
cáncer más avanzado requiere unas técnicas quirúrgicas m’as avanzadas.
La mayoría de las formas tempranas de cáncer colorectal no
causan síntomas, lo que hace que la detección sea espeialmente importante.
Cuando empiezan a aparecer los síntomas, el cáncer puede que ya esté bastante
avanzado. Los síntomas incluyen sangre en o mezclada con las heces, un cambio en
los hábitos normales intestinales, estrechamiento de las heces, dolor abdominal,
pérdida de peso, o cansancio constante.
La mayoría de los casos de cáncer colorectal se detectan de una
de estas cuatro maneras:
- Haciendo pruebas de detección/control a la gente con riesgo medio de
tener cáncer colorectal empezando a los 50 años de edad
- Haciendo pruebas de derección/control a la gente con alto riesgo de
tener cáncer colorectal (por ejemplo, aquellos con una historia familiar o
una historia personal de pólipos de colon o cáncer)
- Investigando los intestinos en los pacientes que tengan síntomas
- Encontrándolo por casualidad en una rev isión rutinaria
Una detección temprana es la mejor posibilidad de curarse.
Colitis
Hay varios tipos de colitis, enfermedades que causan una inflamación de los intestinos. Estas incluyen:
- Colitis infecciosa
- Colitis ulcerosa (causa desconocida)
- Enfermedad de Crohn (causa desconocida)
- Colitis isquémica (causada porque no hay suficiente sangre yendo al
colon)
- Colitis de radiación (después de la radioterapia)
La colitis causa diarrea, hemorragia rectal, retortijones
abdominales, y urgencia (necesidad frecuente e inmediata de vaciar el
intestino). El tratamiento depende del diagnóstico, que se hace mediante
colonoscopia y biopsia.
Resúmen
Muchas de las enfermedades del colon y del recto se pueden
prevenir o minimizar manteniendo un estilo de vida saludable, praticando buenos
hábitos intestinales, y haciéndose controles para detectar el cáncer.
Si tienes un historial médico de cáncer colorectal o pólipos,
deberías de hacerte una colonoscopia empezando a los 40 años de edad, o 10 años
antes que el miembro más jóven de tu familia que haya tenido cáncer. (Por
ejemplo, si diagnosticaron a tu hermano con cáncer colorectal o pólipos a la
edad de 45 años, deberías de comenzar las pruebas de detección/control a la edad
de 35 años).
Si no tienes ninguna historia familiar de cáncer colorectal ni
ninguna historia personal de otros cánceres, deberías de hacerte una
colonoscopia a la edad de 50 años.
Si tienes síntomas de cáncer colorectal deberás de consultar con
tu médico inmediatamente. Los síntomas comunes incluyen:
- Un cambio en los hábitos normales intestinales
- Sangre en o mezclada con las heces que sea brillante u oscura
- Dolores abdominales o de gases inusuales
- Heces muy estrechas
- Una sensación de que los intestinos no se han vaciado completamente
después de defecar
- Pérdida de peso sin explicación
- Fatiga
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