Diseases & Conditions

Condiciones Corneales

La córnea es la capa transparente, protectora más externa del ojo. Junto a la esclera (área blanca del ojo), la córnea sirve como una barrera contra la suciedad, gérmenes, y otras partículas que pueden dañar los componentes delicados del ojo. La córnea es también capaz de filtrar ciertas cantidades de rayos ultravioletas del sol.

La córnea también juega un rol importante en la visión. Cuando la luz entra al ojo, ésta es refractada, o inclinada, por la forma externa de la córnea. La curvatura de esta capa exterior ayuda a determinar qué tan bien sus ojos pueden enfocar objetos cercanos y lejanos. Si la córnea resulta dañada por enfermedades, infecciones, o injurias, las cicatrices o decoloraciones resultantes pueden interferir con la visión bloqueando o distorsionando la luz cuando entra al ojo.

Existen 3 principales capas de la córnea:

  • Epitelio: La capa más superficial de la córnea, el epitelio previene que sustancias del exterior entren al ojo. Esta capa también absorbe oxígeno y nutrientes de las lágrimas.
  • Estroma: El estroma es la capa más grande de la córnea y se encuentra debajo del epitelio. Está compuesta principalmente de agua y proteínas que le dan una forma elástica pero sólida.
  • Endotelio: El endotelio es una capa simple de células localizada entre el estroma y el humor acuoso, el líquido transparente encontrado en las cámaras anterior y posterior del ojo. El endotelio trabaja como una bomba, expulsando el exceso de agua mientras es absorbida en el estroma. Sin esta función especializada, el estroma podría tornarse muy húmedo, de apariencia nublada y opaca, reduciendo además la visión.

El término "enfermedad corneal" se refiere a una variedad de condiciones que afectan principalmente la córnea. Éstas incluyen infecciones, procesos degenerativos, y muchos otros trastornos que pueden surgir principalmente como resultado de la herencia.

¿Cuáles son los síntomas de las condiciones corneales?

Con su habilidad para reparase rápidamente, la córnea usualmente sana luego de la mayoría de injurias o enfermedades. Sin embargo, cuando ocurre un daño profundo de la córnea, el proceso de curación puede ser prolongado, resultando posiblemente en una variedad de síntomas, incluyendo:

  • Dolor
  • Visión borrosa
  • Lagrimeo
  • Enrojecimiento
  • Extrema sensibilidad a la luz
  • Cicatrización corneal

Si usted presenta alguno de estos síntomas, busque la atención de un médico especialista en ojos. Ellos pueden indicar un problema más serio o requerir un tratamiento especial.

¿Qué condiciones pueden dañar la córnea?

Queratitis

Esta es una inflamación de la córnea que ocurre algunas veces con infecciones luego de que bacterias u hongos entran en la córnea. Estos microorganismos pueden entrar al ojo luego de una injuria profunda, causando infección, inflamación, y ulceración de la córnea. Aunque es infrecuente, este tipo de infección puede surgir luego de injurias por el uso de lentes de contacto.

Los síntomas de la queratitis incluyen:

  • Dolor severo
  • Reducción de la nitidez visual
  • Secreciones de la córnea

El tratamiento usualmente incluye gotas oculares de antibióticos o antifúngicos.

Herpes ocular (herpes del ojo)

Esta es una infección viral del ojo que puede recurrir. La causa principal del herpes ocular es el virus herpes simplex I (VHS I). Este es el mismo virus que causa el herpes labial, pero el herpes ocular puede también ocurrir por el virus herpes simplex II (VHS II) transmitido sexualmente, que causa herpes genital.

El herpes ocular produce dolor en la superficie de la córnea; con el tiempo, la inflamación puede extenderse en profundidad en la córnea y el ojo.

No existe cura para el herpes ocular, pero usualmente puede ser controlado con el uso de medicamentos antivirales.

Herpes zóster (culebrilla)

El herpes zóster es una recurrencia del virus de la varicela en personas que ya han tenido la enfermedad. Luego del brote de la varicela, este virus usualmente permanece inactivo en los nervios del cuerpo. Este puede luego viajar por estos nervios hacia la superficie del cuerpo, infectando partes específicas, como el ojo. El herpes zóster puede causar ampollas o lesiones en la córnea, fiebre, y dolor de las fibras nerviosas. Las lesiones corneales usualmente sanan por sí mismas, pero el tratamiento antiviral puede reducir la inflamación.

El herpes zoster puede ocurrir en cualquier persona expuesto al virus de la varicela, pero existe un riesgo incrementado en los adultos mayores (especialmente en aquellos mayores de 80 años) y en personas con un sistema inmune debilitado.

Consulte a su doctor si presenta alguno de los síntomas de herpes zóster.

Distrofias corneales

Existen más de 20 distrofias corneales, enfermedades que causan problemas estructurales con la córnea. Algunas de las más comunes son:

Queratocono

El queratocono es una enfermedad progresiva en la cual la córnea se adelgaza y cambia de forma. El queratocono cambia la curvatura de la córnea, creando una distorsión leve o severa, llamada astigmatismo, y usualmente visión corta. El queratocono puede también causar tumefacción y cicatrización de la córnea, así como pérdida de la visión.

Las causas del queratocono incluyen:

  • Genética (una persona puede heredar de uno de los padres la tendencia a desarrollar la enfermedad)
  • Trauma ocular (por ejemplo, por friccionar sus ojos o uso de lentes de contacto rígidos por largo tiempo)
  • Enfermedades oculares, como la retinitis pigmentosa, la retinopatía de la prematuridad, y la queratoconjuntivitis vernal
  • Otras enfermedades, como el síndrome de Down, osteogénesis imperfecta, enfermedad de Addison, amaurosis congénita de Leber, y el síndrome de Ehlers-Danlos

Al comienzo, la condición es corregible con anteojos o lentes de contacto blandos. Pero, en tanto la enfermedad progresa, usted puede necesitar usar lentes de contacto rígidos permeables al gas.

El transplante de córnea puede también ser necesario. Durante este procedimiento, la córnea dañada es reemplazada por una córnea donada. Esta operación es exitosa en cerca de 9 de cada 10 personas con queratocono avanzado. Aún después del transplante, es lo más probable que usted necesitará anteojos o lentes de contacto para ver nítidamente.

Distrofia en Mapa-Punto-Huella

La distrofia en mapa-punto-huella es la apariencia anormal de la membrana basal del epitelio de la córnea. Dado que esta membrana que separa el epitelio del estroma crece de manera irregular (gruesa en algunos lugares, delgada en otras), en la córnea aparecen hallazgos que asemejan mapas, puntos, y huellas digitales pequeñas.

La distrofia en mapa-punto-huella usualmente afecta a adultos entre 40 y 70 años, o a niños como resultado de la herencia. Usualmente es indolora y no causa pérdida de la visión, y algunas veces desaparece sin tratamiento. Sin embargo, en algunos casos puede ocurrir erosión epitelial. La erosión epitelial puede exponer los nervios que cubren la córnea, causando dolor severo. La curvatura normal de la córnea puede estar alterada, causando astigmatismo y visión corta.

Como la córnea está alterada, la visión puede ser borrosa y estar acompañada de:

  • Dolor moderado a severo
  • Sensibilidad incrementada a la luz
  • Lagrimeo excesivo
  • Una sensación de que algo está en su ojo

El tratamiento puede incluir gotas oculares, parches oculares, y cremas.

Distrofia de Fuchs

La distrofia de Fuchs es el deterioro gradual de las células endoteliales sin razón aparente. Como estas células disminuyen con el tiempo, la córnea es menos capaz de remover agua del estroma, causando que éste se hinche y distorsione la visión. Opacidades y pequeñas ampollas en la superficie corneal también pueden aparecer.

Dado que es una enfermedad lentamente progresiva, los signos de la distrofia de Fuchs empiezan a aparecer en las personas de 30 a 40 años; sin embargo, la enfermedad normalmente no afecta la visión hasta cerca de 20 años después. Esta es más común en mujeres que en hombres.

Un signo temprano de la distrofia de Fuchs consiste en levantarse con visión borrosa que gradualmente va aclarándose durante el día. En tanto la enfermedad empeora, la tumefacción se vuelve más consistente y la visión se torna borrosa.

El tratamiento incluye:

  • Cremas
  • Lentes de contacto blandos
  • Secado de las ampollas con una secadora de cabello dos a tres veces por día
  • Transplante de córnea

Distrofia reticular

La distrofia reticular está caracterizada por la presencia de fibras proteicas anormales a lo largo del estroma. A pesar de que esta condición puede ocurrir a cualquier edad, los cambios tempranos pueden ser vistos en la niñez.

La distrofia reticular toma su nombre de la clara superposición de las líneas de proteínas en el estroma. Esto puede nublar la córnea y reducir la visión. En algunas personas, estas proteínas pueden causan erosión epitelial.

El tratamiento de la distrofia reticular incluye:

  • Gotas oculares bajo prescripción
  • Cremas
  • Parche ocular
  • Transplante corneal

Los síntomas pueden desaparecer con el tratamiento, pero un transplante corneal puede ser requerido. Aunque los resultados de esta cirugía son muy buenos, la distrofia reticular puede reaparecer en los pacientes transplantados.

¿Cómo es diagnosticada la enfermedad corneal?

La enfermedad corneal sólo puede ser diagnosticada luego de un examen minucioso de un oftalmólogo.

¿Puede prevenirse la enfermedad corneal?

El riesgo de enfermedades corneales infecciosas causadas por bacterias y virus puede ser reducido protegiendo los ojos de injurias y limitando el contacto físico con personas que tengan formas contagiosas de conjuntivitis. Evite compartir el maquillaje de ojos, soluciones de contacto, estuches de lentes, y gotas oculares con personas que están infectadas. Lave sus manos cuidadosamente con jabón y agua temperada por al menos 15 segundos luego de haber estado en contacto con una persona infectada.

Aunque las enfermedades corneales producto de factores hereditarios, como las distrofias, no pueden prevenirse, la visión puede frecuentemente ser preservada mediante la detección y el tratamiento tempranos.

Esta información proviene de la Cleveland Clinic y no es su intención reemplazar el consejo de su médico o proveedor de servicios de salud. Por favor consulte a su proveedor de salud para información acerca de una condición médica específica. ©Copyright 1995-2010 The Cleveland Clinic Foundation. All rights reserved. (6/8/2010...#s8586)


Cleveland Clinic Mobile Site