Las Etapas y el Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es un tipo de degeneración progresiva
de la estructura y el funcionamiento del cerebro. En la etapa "preclínica," una
persona puede funcionar bien en su casa o en el ambiente de su empleo, y las
anormalidades cognitivas puede que sólo se noten en evaluaciones
neuropsicológicas. Finalmente, se podrán notar las deficiencias cognitivas.
Una persona con la enfermedad de Alzheimer al principio tiene
dificultad con la memoria reciente o inmediata (a corto plazo), haciendo listas,
organizando citas complicadas o un calendario social, organizando un viaje para
las vacaciones, o coordinando una fiesta con una cena de varios platos
diferentes. Más adelante en la evolución de la enfermedad, puede haber problemas
con la memoria a largo plazo, con el humor, la apatía, inquietud, y la ejecución
anormal de movimientos (ej. caminar de un lado a otro). Las personas afectadas
tienen problemas usando los electrodomésticos - primero, los complicados como el
coche o el lavaplatos; luego, el teléfono; y eventualmente hasta los utensilios
de la mesa.
No todos los problemas de memoria llegan a ser demencia, ni
todas las causas de demencia son la enfermedad de Alzheimer. Demencia significa
que hay una pérdida de la memoria además de pérdida de por lo menos otro aspecto
de la cognición, como el pensamiento abstracto, personalidad, habilidad
ejecutiva (de organización), y que ésta pérdida interfiere con el funcionamiento.
No se puede diagnosticar la demencia cuando alguien está enfermo de repente,
como por ejemplo con fiebre, infección, perturbación metabólica, etc.
La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de la demencia.
Sin embargo, hay otras condiciones médicas que también pueden causar demencia
como el infarto cerebral, el alcohol, la enfermedad de Parkinson, u otras
afecciones médicas.
La enfermedad de Alzheimer tiene componentes tanto genéticos y
como ambientales. El componente genético es muy fuerte en las personas
diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer entre la edad de 40 y 50 y pico
años. Sin embargo, estas personas son una minoría pequeña de toda la población
de gente que padece la enfermedad de Alzheimer. La mayoría de la gente con la
enfermedad de Alzheimer lo desarrollan entre los 70 y 80 años; y el componente
genético a este edad es mucho menos fuerte. Solo se diagnostica con la
enfermedad de Alzheimer a un 50 por ciento de los gemelos idénticos cuyos padres
padecían Alzheimer.
La salud y factores ambientales, como por ejemplo actividad
física y mental, y el tratamiento de afecciones médicas como la hipertensión y
la diabetes, influyen mucho en la postergación de los síntomas de Alzheimer.
Generalmente no se recomienda hacerse pruebas genéticas para detectar la
enfermedad de Alzheimer después de los 60 años.
Etapas de la Enfermedad de Alzheimer
Muy leve
Normalmente no se diagnostica esta etapa porque todavía la gente
está trabajando a un nivel bastante alto. A veces pueden contar que están
teniendo más problemas de lo normal con la memoria a corto plazo, o abordándose
de los nombres o de dónde han dejado sus pertenencias. Sin embargo, todavía
pueden hacer los cálculos de sus finanzas, acordarse de citas, y seguir
conduciendo.
Estas personas suelen compensar dándose más tiempo para
adaptarse a las situaciones y a veces escriben notas para recordarse de las
cosas. Algunos sufren de ansiedad por sus fallos de memoria. No existe ningún
tratamiento especifico aparte de un cambio en el estilo de vida.
Leve
En esta etapa, se empiezan a notar las deficiencias cognitivas
en algunas situaciones difíciles. La clave para diagnosticar la demencia leve es
que el funcionamiento en casa o en el trabajo se ve afectado, auque sea
levemente. Estas personas empiezan a necesitar ayuda en sus tareas complicadas
como planear una fiesta o hacer sus finanzas. Pueden tener problemas para
recordar algunos eventos de sus vidas (hospitalizaciones, condiciones médicas,
momentos clave de su educación o del trabajo), tener dificultades para
concentrarse, tener problemas viajando particularmente a los sitios no conocidos.
La mayoría de la gente en la etapa leve no tiene dificultades
para reconocer caras conocidas, no están desorientados con respeto al tiempo, y
normalmente pueden viajar a los sitios conocidos. Sin embargo, la gente con
Alzheimer tiende a evitar las situaciones difíciles o desafiantes. Su humor
puede ser un poco "plano." La mayoría no tiene idea de la medida de sus
deficiencias. Igual dicen que tienen los mismos problemas de memoria que tienen
todos los de su edad, pero realmente no aprecian la medida de su pérdida.
La mayoría de la gente con la enfermedad de Lazheimer leve puede
seguir conduciendo. Se les debe de animar a que los evalúe un especialista de
rehabilitación para la conducción que evalúe sus riesgos al conducir y para que
participen en terapia para mejorar su capacidad de conducción y bajar los
riesgos. Medicare cubre una evaluación de Terapia Ocupacional para ciertos
diagnósticos, como las apoplejías o la falta de coordinación. Si en tu región
del país Medicare no cubre esta evaluación, considera hacerte una evaluación en
una escuela de conducir privada por un instructir que esté certificado en
rehabilitación para la conducción.
Moderada
Las personas en la etapa moderada de Alzheimer no pueden hacer
nada sin ayuda. Necesitan ayuda para escoger el conjunto de ropa apropiada y
pueden necesitar pistas para vestirse en el orden apropiado. La seguridad en la
cocina (ej. un fuego de un sartén dejado en la estufa) puede ser un problema y a
veces puede ser necesario desenchufar algunos electrodomésticos como la estufa.
Si todavía están conduciendo, alguien les debería convencer para dejarlo.
También pueden tener problemas llevando sus finanzas o sus medicamentos con
seguridad.
Aunque hay algún grado de desorientación con el tiempo, como por
ejemplo recordando que la Guerra Fría fue después de la Segunda Guerra Mundial,
las personas con demencia moderada todavía pueden acordarse de información
importante sobre sí mismos, sobre sus familias, y sobre otros. Puede haber
comportamiento delirante, depresión, apatía, o ansiedad a medida que la
enfermedad evoluciona.
Moderadamente severa
Con la progresión de la pérdida de la memoria, una persona puede
no acordarse de sus hijos o su esposo(a) constantemente, o les pueden confundir
con otros miembros de su familia. Funcionalmente, la persona pierde la capacidad
para vestirse, bañarse, y más tarde, de ir al servicio. Se produce la
incontinencia urinaria y, luego, incontinencia fecal. Muchas veces también hay
trastornos del sueño.
Severa
La capacidad para hablar se limita a más o menos media docena de
palabras, y finalmente, el vocabulario comprensible disminuye a una sola
palabra. Él o ella ha perdido o va a perder la capacidad para caminar, sentarse,
sonreír, y finalmente incluso de sujetar la cabeza. Ahora parece que el cerebro
es incapaz de comunicar al cuerpo lo que debe hacer. La persona puede sentarse
en el servicio, pero haber olvidado como evacuar, o puede tener incontinencia
antes de llegar al baño.
Las personas con demencia severa pueden quedarse con la comida
en la boca, habiendo olvidado como tragar. Pueden perder peso, aspirar líquidos
a los pulmones, o contraer úlceras de decúbito (escaras/llagas por estar en la
cama) a medida que la enfermedad progresa. Durante esta etapa puede ser
necesario recurrir al cuidado para los enfermos desahuciados para asegurar su
comodidad y paliación.
Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer
Estilo de vida
Estas recomendaciones son apropiadas para todas las etapas de la
enfermedad, pero hace falta adaptarlas a las preferencias y habilidades de cada
individuo. En general, los cambios de estilo de vida sanos que protegen el
cuerpo de los infartos cerebrales y de los ataques de corazón también pueden
proteger el cerebro de la disminución de cognición. Los adultos mayores que
hagan ejercicios, mantengan su peso del cuerpo normal, eviten traumas a la
cabeza, que no tomen más que una bebida alcohólica al día, y que queden ocupados
con sus vidas sociales, son los que mejor mantienen sus habilidades cognitivas.
Los adultos que están en las etapas tempranas de la enfermedad
pueden tomar clases en las universidades públicas de la comunidad, tomar clases
en un centro de ancianos, o participar en clubes de libros de la biblioteca. Los
que padecen de la enfermedad en su etapa moderada o severa pueden beneficiarse
de actividades organizadas en una guardería para ancianos. La Oficina de los
Ancianos,(en inglés Office of Aging) y la Asociación del Alzheimer de tu
comunidad pueden darte información sobre dónde se encuentran estas oficinas en
tu localidad. Además, el tratamiento de la hipertensión es importante para
proteger el cerebro de la disminución cognitiva, así como la prevención y
tratamiento de la diabetes con ejercicios y medicamentos.
La vitamina E
La vitamina E es un antioxidante. Un estudio demostró los
beneficios de la vitamina E en grandes dosis (1,000 unidades dos veces al día)
en las personas con demencia moderada. El uso de la vitamina E retrasó el tiempo
de la muerte, el institucionalismo, la perdición de la habilidad de realizar las
actividades cotidianas, y el desarrollo de la demencia severa.
Inhibidores de la Acetilcolinesterasa
Estos medicamentos están aprobados por la FDA para tratar los
síntomas de la enfermedad de Alzheimer leve o moderada. Los inhibidores de la
acetilcolinesterasa incluyen:
- Tacrina (también llamado Cognex®, que todavía se vende pero se receta
poco por los efectos secundarios al hígado)
- Donepezilo (Aricept®) (Aprobado por la FDA para todas las etapas de la
enfermedad de Alzheimer)
- Galantamina (Razadyne®)
- Rivastigmina (Exelon®)
Los inhibidores de la acetilcolinesterasa bloquean la acción de
la acetilcolinesterasa, la enzima responsable de la destrucción de la
acetilcolina. La acetilcolina es un neurotransmisor del cerebro (elementos
químicos que usan las neuronas para comunicarse entre ellos).
Se cree que algunos de los síntomas de la Enfermedad de
Alzheimer se dan por niveles reducidos de acetilcolina. Bloquear la enzima que
destruye la acetilcolina causa un aumento en las concentraciones de acetilcolina
en el cerebro. Se cree que este aumento es responsable de la mejoría de la
memoria y de la cognición que se ve con estos medicamentos.
La mejoría es modesta y dura entre seis y 12 meses. Después de
ese tiempo, regresa la disminución de la memoria. Sin embargo, los
investigadores creen que las personas que están usando inhibidores de la
acetilcolinesterasa pueden seguir teniendo mejoras en su funcionamiento y
comportamiento mientras sigan tomando estos medicamentos durante un periodo de
tiempo prolongado.
Estas mejoras pueden ayudar a reducir las cargas para los
cuidadores, retrasar la necesidad para meterles en una residencia para ancianos,
y mejorar problemas neuropsiquiátricos (como la apatía y la agitación).
Memantina (Namenda®)
La Memantina está aprobada por el FDA para el tratamiento de la
enfermedad de Alzheimer moderada a severa. Bloquea el neurotransmisor glutamato
para que no active los receptores NMDA en las neuronas, para que estas células
se queden más sanas. Este mecanismo es diferente que el de los inhibidores de
colinesterasa.
Los pacientes con Alzheimer moderada a severa que han recibido
tratamiento con memantina tuvieron mejores resultados en las escalas que miden
las actividades cotidianas como comer, andar, asearse, bañarse, vestirse etc.
comparados con los pacientes que tomaron placebo. Los pacientes que tienen un
funcionamiento más bajo pueden obtener el máximo beneficio.
Parece que la Memantina es segura y efectiva cuando se toma sola
o cuando se combina con un inhibidor de colinesterasa. Sin embargo, como los
inhibidores de colinesterasas, el efecto para la cognición y las habilidades es
modesto y disminuye después de aproximadamente seis meses. Se están realizando
investigaciones para determinar los beneficios a largo plazo.
Otros varios
- La evidencia a favor de un beneficio para el producto herbal gingko
biloba es débil.
- Las personas que tienen una deficiencia de vitamina D pueden tener más
deficiencias cognitivas que las personas que tienen niveles normales de
vitamina D. No hay ninguna evidencia que tratando la vitamina D mejora la
coginición. Sin embargo, el tratar la deficiencia de vitamina D tiene otros
beneficios, como reducir los riesgos de caídas y fractiras de caderas. Los
adultos más mayores deben de tomar 1,000 unidades de vitamina D (colecalciferol)
al día.
- La vitamina E en altas dosis para los adultos más mayores con enfermedad
de Alzheimer moderada puede retrasar la entrada en una residencia de
ancianos pero se asocia con un riesgo aumentado de muerte en los estudios
epidemiológicos.
- La Selegilina puede tener un beneficio equivalente a la Vitamina E, pero
tiene más efectos secundarios.
- El estrógeno no ayuda a mejorar la cognición cuando una mujer con la
enfermedad de Alzheimer lo toma.
- Los estudios que se han realizado sobre los medicamentos anti-inflamatorios
que no contienen esteroides como Naprosyn® y Celebrex® en personas con
impedimentos cognitivos todavía no han demostrado ningún beneficio claro
para prevenir la enfermedad de Alzheimer, y pueden causar problemas de los
riñones y del estómago en los adultos mayores.
- Hoy en día se están realizando estudios con los medicamentos que bajan
el colesterol, los estimulantes psicotrópicos, ciertos medicamentos para la
diabetes, con antioxidantes, y suplementos de ácido fólico, pero de momento
no muestran ningún beneficio.
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